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lunes, 10 de octubre de 2016

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Habilidades Básicas Para El Manejo De Grupos. Parte 2. Talento

En el post  anterior quise hacer una breve introducción a una de las características que sobresalen por sobre cualquier otra si hablamos de generar equipos de negocios ya sea para proyectos Pyme, organizaciones no gubernamentales, sistemas de multinivel, socios empresariales o  en proyectos cooperativos en cualquier ámbito. Habíamos dicho que una de esas características que hacen al buen trabajo en equipo es la habilidad de oratoria que tenga el líder y que debe promover en otros, en sus equipos, para que ellos mismos puedan alcanzar un nivel de excelencia… pero que más se necesita para manejar equipo y lograr el máximo potencial de cada miembro?


¿Qué tiene que ver el talento individual con el trabajo en equipo?
Bueno pues…  mucho, pero habremos de ser cuidadosos. Déjame explicarlo.
Muchas personas nacen con habilidades extraordinarias en ciertas áreas de sus vidas que A VECES aprenden a explotar y otras veces lamentablemente no, pero con que tendrá que ver eso? Yo creo que una de las razones por las que muchas personas talentosas no logran sacar y aprovechar todo su potencial es por la falta de autoestima, situaciones personales que los confunden en los detalles o simple falta de oportunidades que les permitan sistematizar el desarrollo de su talento. Todos estos factores apretujan en talento en manos de un destino que se reniega una y otra vez aunque a veces podamos tener la seguridad de que somos mejores que otros en ciertos aspectos que hemos recibido cuales dones innatos.

Pero esos dones no van a florecer, algunos ni siquiera van a madurar, si no estamos en el lugar correcto, con las personas correctas y en el momento correcto para poder producir un abono lo suficientemente potente como para alentar su desarrollo. Los líderes no nacen, se hacen y los talentos se desarrollan a fuerza de trabajo y sistematización, de azar y destino.  Eso es lo primero que debemos tener en claro.

La medida de tu autoconocimiento como líder es la medida del desarrollo de talentos en tu grupo


Nada hay más alejado de la realidad que el talento asumido como un don natural porque al momento de hacer eso contigo mismo o con otras personas que puedan ser brillantes o muy talentosas en algunos aspectos de sus vidas, tu no estás haciendo más que menospreciar la excelencia que es posible alcanzar en base a un trabajo de perfeccionamiento y capacitación continua.


Crear equipos en donde el talento este siempre en el background emocional de tus estrategias será crucial, pero para eso tu mismo como creador de equipos deberás poder reconocer tus propias habilidades y talentos y DE-SA-RRO-LLAR-LOS. Si tu no desarrollas tu máximo potencial en el área en que sabes que eres bueno y puedes ser aún mejor, tus equipos van a ser mediocres y se van a derrumbar como castillos en el aire por más afanosa que sea la meta que se hayan trazado. El líder de equipo es el primero que debe reconocer que nunca ha podido solo, que tiene talento pero que necesita  (o necesitó) de otros para optimizarlo, que a la cima no se llega solo y que la medida de todos los errores es la medida de la propia ignorancia sobre esas características de la personalidad que tanto nos cuestan asumir. Te daré un ejemplo. En 2013 cuando empecé a armar un equipo de negocios me topé con muchas nuevas personas que no eran iniciadas en el mundo de los negocios multinivel pero que sin embargo tenían un potencial tremendo, algunos eran hábiles oradores y otros eran más bien vendedores que podían persuadir pero que no podían hacer un cambio de mentalidad hacia el trabajo en equipo por sobre el individual.


Mi reto más importante en ese momento fue poder empezar a demostrarle que era necesario salir de pensar en comisiones individuales para pasar a enfocarse en el talento de cada nuevo prospecto que trabajara con ellos en sus equipos locales. Al cabo de un tiempo algunos de ellos pudieron empezar a hacer ese cambio de mentalidad, pero otros no. Los que lo hicieron permanecieron enfocados y motivados pues empezaban a ver el potencial del otro como un par que les enseñaba más acerca de su práctica que ellos mismos en sus estrategias pautadas, los otros, los que no lograron ver el potencial personal de cada miembro de sus equipos frontales terminó armando equipos con los que ganaban buenas comisiones pero luego decrecían y desaparecían.

El error de los segundos, los que se enfocaban en las comisiones del equipo por sobre el talento de sus miembros para trabajarlos a largo plazo es que su mentalidad de vendedor era tan fuerte y tenía tanta presencia en sus actitudes frente a la vida misma que les era imposible salirse de ese lugar para enfocarse en lo que realmente les daría buen dinero por años y no solo por la entrada de nuevos miembros en sus equipos de multinivel, eso es lamentablemente normal y tiene que ver con el PROCESO que cada persona debe poder realizar y debe poder APRENDER  de sí misma si quiere alcanzar nuevos niveles de ganancias, de claridad y de pericia, primero consigo mismo y después con los otros.

El resultado final fue que algunos en ese equipo lograron cambiar el foco hacia un crecimiento personal invocando el talento de los otros como pilares del suyo propio y otros no lo lograron tan rápido y decayeron en sus esfuerzos por cimentar un buen equipo a largo plazo.

El proceso siempre es personal pero en una dinámica de grupos de negocios ese proceso arrastra siempre a los otros pues como ya dije, el autoconocimiento y la capacidad de aprender de nuestras experiencias es la clave para poder crear mejores resultados para el equipo mismo, es la medida del éxito a nivel grupal.

Tal vez para algunos que estén leyendo esto y que estén buscando resultados rápidos el tema del talento les parezca una inversión temporal innecesaria, pero la verdad es que si estas pensando eso es un error del que personalmente me ha costado tiempo aprender pero que al final es necesario reconocer pues esa es la clave para mejorar la dinámica de grupos, obtener mejores resultados y desarrollar la potencialidad que cada persona tiene dentro de un equipo. No es un gasto de tiempo sino una inversión que debe realizarse con la paciencia de un budista pero con el interés de un pastor.

El talento es entonces la otra gran clave de la que podemos aferrarnos si queremos tener buenos equipos, una armonía interna de grupo que brille entre la constelación de personalidades que con estados emocionales variables van a darle un matiz muy correlativo a cada grupo en particular, y en el medio de todo estás tú, el futuro líder, el desarrollador del talento, el rocío del amanecer hacia el éxito.

No te sientas intimidado por la tarea que te toca, asúmela, reconócete, libera tus talentos para liberar el de los otros, haz lo que debas hacer considerando que necesitas al otro tanto como él a ti porque entre ambos van a darle lugar a expresiones de sí mismos que aún no conocen. Ser líder ese ser un mediador entre tus propios “puntos oscuros” y lo que ves en el otro más allá de lo obvio. Si sientes que no puedes, busca a alguien que lo haya logrado, si le está costando, ayuda, si se enfoca en sus problemas, tú enfócate en su potencial.

Un dinamizador de grupos no avala zonas erróneas, cuestiona, resignifica, resocializa, crea nexos entre talentos personales para desarrollarlos y sistematiza oportunidades de replicarlo… o tu qué crees que hace un líder? 
Te animarías a decir: "Si, yo soy un líder”?


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