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lunes, 30 de diciembre de 2019

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💯👨‍🚀 10 cosas que aprendí en los últimos 10 años



Este es el artículo más importante que he escrito en la última década.

Es personal y crudamente honesto.

Aún así, quería redactarlo pues estamos por comenzar una nueva década y quería hacerlo con un post en donde voy a tratar de resumir algunas lecciones muy importantes que aprendí en los últimos diez años.

Por supuesto que no voy a poder resumirlo del modo en que me gustaría, pero al menos voy a intentar recapitular algunos de los aprendizajes más importantes que he tenido que lograr y que me costaron tiempo, sudor y lágrimas en varios momentos.

Esta fue una década cargada de situaciones y experiencias tanto buenas como malas que me han transformado profundamente.

Me han transformado tanto que me resulta imposible de reconocer. Incluso al adolescente que escribía sus primeros artículos en este mismo blog.

Si tuviera al Alexander de hace diez años atrás enfrente mío no lo podría reconocer, sería un extraño.
Sus ideas del mundo, de las personas, del saber, de la familia, de los negocios y de tantas otras cosas eran bastante más ingenuas de las que una década más tarde sé que son en realidad.

Es claro que la vida se ha encargado de curtirme la piel de muchos modos distintos y algunas esperanzas se fueron convirtiendo lentamente en piedra, otras se hicieron añicos contra la realidad, mientras que unas pocas sobrevivieron transformadas en decisiones concretas que tuve que tomar en varios momentos claves.

No puedo decir que reniego de tener que haber aprendido a los golpes contra la realidad de la vida como lo hice.

¿Acaso puede ser de otra manera?

¿Los humanos aprendemos solo de las ideas?

La respuesta es un rotundo NO.

Los humanos sufrimos, perdemos y reflexionamos solo al borde de aquello que nos causa displacer, a veces, un gran displacer.

Son muy pocos los humanos que pueden decir que nunca han sufrido y que la vida les ha sido simple, alegre y fácil siempre.

Es bueno poder pensar retrospectivamente.

No para darnos el lujo de llorar o de lapidarnos con conclusiones que ahora nos parecen obvias, sino para poder entender que todos atravesamos por procesos de vida muy particulares y que mientras algunos arriban a puertos seguros, otros, recién sueltan amarras.

Por eso te dejo aquí diez ítems que tienen que ver con mis propios procesos de vida y que he aprendido en la última década. 

(Antes. Una sugerencia. Dale play a este video mientras lees:)

📖 Educación y formación
1.       Tener un título universitario como meta personal y por amor al saber es importante pero no definitorio

Cerca de la mitad de esta década decidí que quería hacer una carrera universitaria. No porque considerara al sistema universitario como fundamental para mi vida sino más bien porque me gustaba aprender y me encontraba siempre leyendo libros de diversos temas y escuchando clases de profesores por Youtube. Algo que sigo haciendo con gusto todavía hoy.

Aunque en ese momento supe que un título no me aportaría algo realmente trascendental, si sabía que podría darle cuerpo a mis inquietudes por el amor al saber mismo. Me costó decidirme por una carrera universitaria porque sería algo que debía conjugar varios campos de estudio, enamorarme completamente y al mismo tiempo debía ser útil a otros. (Pues aceptémoslo, hay carreras donde la utilidad hacia otros no es requisito).

Dudé también porque ya tenía 25 años cuando decidí ingresar a la universidad. Sabía que no iba a ser fácil y que no sería un simple hobby como muchos universitarios de 18 años toman a las carreras a las que se inscriben.

No podía darme el lujo de perder tiempo aplazando materias o no estudiando realmente, pues ese tiempo podría invertirlo en crear negocios, equipos o simplemente tener un trabajo de jornada completa.

Cuando decidí que carrera estudiar y me comprometí en terminarla en 5 años tenía ideas de mí mismo, de los otros y de la profesión que se fueron transformando lentamente y que me fueron moldeando en el proceso hasta convertirme en alguien completamente nuevo.

Hoy sigo amando el saber por el saber mismo, pero también tengo un título universitario que me permite seguir explorando el saber en los otros y en mí mismo como solo la Psicopedagogía puede hacerlo.

Ser Psicopedagogo es ser curioso con otros sobre como aprendemos los humanos y es un camino que no tiene punto de llegada, pero del que me agradezco haberlo iniciado.  

2.       Tener un set de habilidades en múltiples campos permite encontrar nuevas soluciones a problemas específicos

Antes de ser Psicopedagogo este blog ya existía. Siempre me gustó escribir. Siempre me gustó investigar. La curiosidad es un motor para la existencia misma porque es divertida, constante y siempre nos sorprende aquello que no sabíamos que estaba allí.

Los negocios, la escritura, la lectura, el diálogo con personas de todo el mundo vía Skype y a causa de los diferentes modelos de negocios que posibilita internet, me enseñaron a desarrollar habilidades de negociación, estrategias de crecimiento, inteligencia emocional, comprensión de la dimensión del deseo, uso de herramientas y dispositivos técnicos (blogs, plataformas de video, redes sociales, etc.), así como una amplia gama de visiones de la realidad que no eran la mía, la inmediata.

Hablando con personas de otros países entendí las realidades políticas y como éstas influyen en su vida diaria, entendí sus necesidades específicas y las comunes con otros.

Esas situaciones muchas veces me obligaron a tener que pensar con ellos en soluciones exclusivamente para su realidad, mientras que otras veces fueron ellos los que me ayudaron a pensar en mi realidad personal.

Internet y los diálogos que por su intermedio pude crear, han sido una herramienta fenomenal para desarrollar múltiples habilidades que hoy puedo extrapolar a situaciones de negocios, de familia, de equipos, personales, educativas y emocionales.

Internet es una herramienta de empatía fundamental que permite crear soluciones específicas si podemos verla como una biblioteca viva de experiencias y contactos con los cuales podemos cocrear habilidades prácticas para desplegarlas en cualquier momento y cuando sean necesarias.

🧑 Crecimiento personal
3.       Aprender a escuchar es más importante que tener la última palabra

Cerrar la boca para escuchar atentamente y no para responder desde mi propio punto de vista es tal vez la cuestión que más me costó aprender.

Cuando finalmente entendí que el otro no miente, sino que SE MIENTE, cuando el otro no odia si no que SE ODIA, que el otro no teme, sino que SE TEME, cuando el otro no está limitado, sino que SE LIMITA.

Entendí muchas cosas y gané paz, paciencia y claridad en muchos asuntos.

A pesar de lo rotundo de las afirmaciones anteriores tienes que saber que no me refiero a absolutos. Sino a niveles.

Por ejemplo, cuando alguien dice que odia a otra persona y da cientos de razones, a veces muy válidas, por cierto, generalmente el odio no es absoluto, sino que se podría poner en una escala valorativa (¿Cómo sabemos esto? Obligándolos a que nos digan al menos una buena acción o una acción de justicia que haya cometido esa persona. Aunque la respuesta cueste casi todos pueden recordar al menos una acción luego de varios intentos).

Pero algo más trascendental es que cuando una persona lanza un discurso casi siempre está argumentando desde el punto de vista de su más sentida experiencia, no desde la verdad objetiva. Por eso digo que una persona no odia, sino que, se odia por haber actuado de alguna forma particular o incluso odia una parte de sí mismo que el otro refleja magníficamente bien.

Las personas escondemos en nuestros discursos realidades personales confesables e inconfesables que si las escuchamos con mucha atención podemos verlas en un panorama mucho más amplio que no nos haga juzgar la foto sino la película que alguien nos trae.

Para hacer eso hay que tener ganas, paciencia y dejar de intentar imponer nuestras propias ideas.

 Lo cual, es difícil y no surge sin esfuerzo.

4.       Todos los días estamos construyendo nuestra necrológica
Cada palabra que decimos, cada acción que realizamos y cada encuentro con los otros pueden ser los últimos. Sucede que vivimos nuestra vida sin conciencia de la muerte y de la finitud, al mismo tiempo que no vemos que hay cosas que vamos repitiendo en acciones y dichos a lo largo de meses y años.

Al mirar hacia atrás podemos ver algunas de esas repeticiones muy claramente, otro es el asunto de si decidimos aceptarlas u ocultarlas, pero están ahí.

Esas cosas que vamos haciendo todos los días y que definen donde invertimos tiempo, motivaciones, deseos y esfuerzos son las cosas por las que otros nos van a recordar. 


Son nuestro epitafio en la memoria de cada persona con la que nos hemos cruzado.

Entender esto me llevó a una pregunta trascendental, y es esta: ¿Cómo quieres ser recordado?

Esa pregunta a su vez me lleva a tomar decisiones cada vez mas meditadas sobre mi modo de actuar con los otros. Si alguien me recuerda un día me gustaría que al menos no haya sufrido mi encuentro, y en el mejor de los casos, ambos hayamos aprendido algo del encuentro con el otro.

La conciencia de que nuestra vida es sufrimiento y de que vamos a morir hace que el valor del presente sea en efecto, un presente, un regalo para los otros, a pesar de esta mortal certeza con la que vivimos.

5.       Hay que exponernos a situaciones nuevas por voluntad propia siempre que sea posible
¿De qué sirve estar aprendiendo sino somos capaces de enfrentarnos a nuevos escenarios que, paradójicamente, nos hagan aprender aún más sobre lo que ya creemos que sabemos?

Ir en busca de un riesgo controlado es mejor que esperar a que situaciones inesperadas aparezcan y lo consuman todo como un sorpresivo incendio de verano.

Parte de la idea de someterme voluntariamente a situaciones nuevas tiene que ver con ir a buscar lugares, personas o situaciones donde ambos podamos beneficiarnos del otro, pero sin perder lo que ya hemos logrado y potenciando las oportunidades de crecimiento social, comunitario y personal.

Si nunca fuiste parte de un club, ¿por qué no empezar hoy?, si siempre quisiste ser vendedor de autos, pero elegiste estudiar odontología, ¿por qué no animarse ahora?, si amas los animales y quieres ayudarlos, ¿por qué no ser parte de una organización comunitaria de protección de animales los fines de semana?, si te gustaría viajar a París, ¿por qué no empiezas aprendiendo el idioma?

(Sugerencia dos: Dale play a este video...)

👪 Familia y pareja
6.       Los dramas familiares no resueltos afectan toda nuestra vida y su sentido de trascendencia
Vamos a enfermar de aquello que huimos, de aquello que ocultamos, de aquello que callamos y de aquello que no perdonamos.

Esta es probablemente una regla general no escrita de la psicología por la que miles de personas no logran entender porque se sienten depresivas, angustiadas y solas en nuestras sociedades modernas.
Una vez que podemos conectar nuestro pasado familiar con nuestros malestares del hoy, empieza un camino hacia el bienestar que es casi inevitable. Aunque es un camino de aceptación difícil, duro y muchas veces doloroso.

Me tocó tener que hacer esto con mi padre.

Que, como todo padre, no fue perfecto.
Los hijos siempre tenemos algo que reprocharles a los padres, incluso porque han sido demasiado perfectos.

En mi caso había tenido reproches de todo tipo, no justamente por esa causa, pero necesitaba decírselo.

Uno de mis más grandes logros personales de esta década es poder haber confrontado a mi padre con mis verdades a pesar de lo que él creía que significaba ser padre.

Un hijo tiene derecho a hacer esto y un padre tiene que poder escucharlo en vida.

A nivel personal me sirvió para avanzar después de su muerte y para aceptar su existencia como fundante de quien soy hoy, puesto que un padre marca a sus hijos con sus aciertos y sus errores de una forma tan determinante que toma toda la vida empezar a identificarlos y ubicarlos.

A mi padre que se fue en esta década le agradezco quien soy y quien no quiero ser.

Esa es la mejor forma de hacerle justicia a la memoria de los que ya no están. Sin rencores, pero sin silencios. 

Los dramas familiares deben ser resueltos, no por los familiares involucrados en sí, sino por nuestra propia salud pues más tarde o más temprano van a influir en nosotros mismos o en nuestros hijos y nietos de formas que ahora ni siquiera sospechamos, puesto que lo que no se resuelve en una generación aparece en la siguiente más crudamente. 

Tú, ¿Tienes algo que decirle a alguien que aún esta vivo y no sabes si puedes hacerlo?

Mi recomendación: hazte de valor, no pierdas la oportunidad, no dejes que las décadas avancen y se lo lleve.

7.       El amor está en la buena comunicación y no en el miedo a decir
En cuanto a parejas y relaciones he aprendido algo básico, pero por medio de grandes pesares.
Aprender a decirle a la persona que queremos todo aquello que deseamos, que tememos, que necesitamos y que pensamos solo va a ser posible en tanto que sintamos que existe respeto, buen trato, empatía y tiempo.

Si la persona que decimos amar no tiene ni tiempo, ni respeto ni ganas de establecer una buena comunicación entonces la relación no es de amor, es de otra cosa, no de amor.

No sé nada sobre el amor, lo admito, pero si sé que el amor es, al menos, la falta de miedo.
Si creemos o sospechamos, aunque sea tímidamente de que el otro o la otra nos va a tratar con frialdad, con antipatía, con desconfianza, a destiempo, con desgano y frívolamente, entonces lo que tenemos es una relación mediada por miedos y no por diálogos honestos, profundos y constantes en un marco de respeto.

Lograr esos diálogos honestos casi al nivel del dolor solo son soportables porque al menos una de las dos partes puede sostener momentáneamente palabras o situaciones inesperadas sabiendo que el otro lo hace desde el amor y no desde la voluntad de destrucción, no por maldad, no por egoísmo.
Amar es saber escuchar al otro desde el todo, desde el amor.

Amar es aprender a dialogar como con un espejo que no nos juzgue pero que nos soporte incluso en nuestras contradicciones.

Por eso amar es un proceso que se confunde fácil con otras cosas, que se diluye entre sensaciones encontradas y que finalmente se corroe por falta de diálogos abiertamente honestos sobre lo que cada uno siente, desea y necesita.

El amor no es la palabra, pero lo único que le hace de trinchera cotidiana es la profundidad de ella.

💸 Negocios y finanzas
8.       Tener múltiples fuentes de ingreso no es tan sencillo como lo muestran los gurúes
Años de gurús y de cursos online me han enseñado que la tenacidad y la perseverancia son dos cualidades que todos los emprendedores de éxito tienen pero que aún así muchas de las oportunidades que sabemos que existen en internet tienen que ver con el lugar donde vivimos y la clase social a la que pertenecemos.

Muchos “expertos” en internet dicen que todos podemos lograr altísimos ingresos con negocios online teniendo múltiples fuentes de ingresos, pero no todos cuentan con la capacidad de inversión que se necesita, el conocimiento técnico, los equipos y herramientas o las experiencias que ellos tienen para poder lograrlo a la velocidad en que ellos lo hacen.

No es lo mismo tener un salario mínimo en USA que en Ecuador, Bolivia o Brasil. No es lo mismo intentar crear o contratar servicios desde Venezuela, Argentina o España.

Los costos, los niveles de acceso y las formas de pagos varían inmensamente.

Esto es algo que cuesta entender y sobre lo que hay que crear estrategias muchos meses antes de simplemente adquirir una franquicia online o pensar en crear un blog de nicho.

Muchos de los que son exitosos en internet tienen recursos humanos, materiales y económicos solventes de otros negocios -o estilos de vidas- previos que reinvierten en sus negocios online.
No empiezan realmente de la nada misma.

Por eso es tan difícil que alguien que empieza de cero tenga éxito con su primer negocio y por eso para los gurús es tan fácil inflar la demanda.

9.       Armar equipos es más importante que trabajar individualmente

De mi trabajo con equipos de negocios tuve que aprender esta importante lección muy temprano en esta década luego de perder ganancias por la coyuntura política de mi país que sufre constantes crisis económicas.

Al principio no entendía la importancia de trabajar con otros y las ventajas de internet para poder hacerlo continuamente con personas de todo el mundo.

Fue un aprendizaje que me permitió tener más tiempo para invertir en desarrollar nuevas ideas o proyectos pero que en un principio me parecía muy extraño por aquel sentimiento autosuficiente que muchos emprendedores novatos tienen y que usualmente termina en desgaste físico y emocional.
No entender la importancia de un equipo es frustrarse por errores y por destiempos que otros pueden ayudarnos a solventar fácilmente si aprendemos a delegar, a confiar y a optimizar las capacidades de cada uno dentro de un mismo equipo y persiguiendo la misma meta.


10.   Tiempo es el factor que lo determina todo
Si hablamos de metas es clave entender que todo en esta vida tiene de fondo un solo ritmo: tic – toc, tic - toc…

El sonido del reloj es el sonido de las metas que nos proponemos cada día.

No hay un juez más severo que el reloj.

En este artículo te hablé de la familia, la pareja, los negocios y la formación profesional, pero en realidad de lo que se trata es de hacer lo que queremos hacer en los tiempos en que nos pautamos hacerlo.

No es fácil, lo admito.

El tiempo, los fines de año, los fines de ciclo, las pérdidas de seres queridos, las frustraciones de la vida cotidiana y los innumerables problemas que van surgiendo con el paso de los días son una clara muestra de lo difícil que es lograr lo que queremos.

Pero, ¿Cuál es la alternativa?

Acaso ¿Qué te mueras sabiendo que podías dar más de lo que realmente te diste a ti mismo y a los demás?

Me niego a que esa sea la alternativa.

Si vas a plantearte sueños, desafíos y experiencias ponle fechas, hazte de coraje y no dejes que pase otra década para eso que sabes que puedes hacer, eso que sabes que tienes que hacer y para eso que te gustaría hacer.

¿Te vas a animar a hacerlo en la década que está empezando?

¡Espero que sí!

Cuéntame en un comentario. 🤗




martes, 11 de junio de 2019

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💙😊Laura no sabía cómo hacerlo por WhatsApp. Parte 4


Llegamos al final de la historia de Laura.

Hemos visto como ha tenido que atravesar por diferentes situaciones donde a pesar de tener talento, ser muy servicial y estar dispuesta a dar lo mejor siempre, no le fue fácil comunicarse con la única persona que le interesaba de verdad.

En este capítulo final ella se la juega. Pone en marcha todo lo que entendió, lo que aprendió y lo que sabía hacer de tal forma de llegar por fin, hasta el corazón del chico que le interesaba y tener su atención.

Tuvo que buscar un camino alternativo al tradicional, tuvo que adaptarse y ser proactiva para solucionar ese problema que ella identificó y que tenía que ver con el medio más no con el fin que ella buscaba.

Comunicarnos mejor implica siempre intentarlo mejor.

No cerrarnos en nuestra única lógica personal, la que siempre hemos usado para transmitir nuestras ideas.

Laura ha aprendido eso de una forma que casi le cuesta su felicidad, su amor.

¿Qué les puede enseñar Laura a los marketers?

Justamente eso. La comunicación implica adaptación, no talento ni siquiera reciprocidad. Porque para poder obtener una respuesta tenemos que al menos poder hacernos entender. Lograr algo de atención.
La historia de esta camarera es la que sucede en muchos tipos de negocios con un final no siempre feliz.

Hay dueños de negocios que en su proceso de encontrar clientes no tienen un canal de comunicación prioritario y tiran a mansalva cualquier clase de contenido en las redes sociales con alguna esperanza.
Esto sucede especialmente en negocio tradicionales con locales a la calle.

De lo que se trata, es de poder entender que los medios de comunicación son eso. Que las redes sociales e incluso el Whatsapp es un medio de comunicación en donde lo que debemos hacer es ajustar nuestro mensaje para que logre mechar entre todos los distractores a los que estamos expuestos cotidianamente y que compiten por nuestra atención, la diluyen.

El consumidor del siglo XXI tiene la atencionalidad de un niño de 2 años en una juguetería. Todo le fascina, todo le llama la atención. Nosotros tenemos que poder ser quienes cautivemos su atención para poder presentarles lo que están necesitando.

Todo negocio necesita ventas, sin ventas solo se trata de un hobby, no de un negocio.

Los emprendedores y comerciantes que no entiendan que el WhatsApp puede ser usado como una poderosa herramienta de marketing a corto y a largo plazo van a sufrir las consecuencias de no fidelizar clientes yendo un paso más allá de sus competencias que solo se limitan a las redes sociales tradicionales.

WhatsApp es una necesidad de todos los tipos de negocios y profesionales y al estar al alcance de nuestras manos no hay excusa para no usarlo como la herramienta de negocios que es y como parte importante en nuestro embudo de ventas.

Si quieres participar de mi taller sobre esta herramienta, quedas invitado:




jueves, 6 de junio de 2019

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💖😟Laura no sabía cómo hacerlo por WhatsApp. Parte 2

En la escena anterior (sino la viste, debes hacerlo), vimos como Laura se enreda en una situación incómoda. El amor de su vida acaba de entrar a su trabajo mientras ella canta una hermosa canción pero que parece no provocarle nada en absoluto.

Incómodo. Cierto. Pero decíamos que eso es algo que sucede en la vida comúnmente. Vivimos dentro de nuestras realidades y a veces, somos incapaces de reconocer las oportunidades que están a nuestro alrededor. En este caso, ¿fue un error del chico o de nuestra querida Laura?

Tú me dirás.

Ahora en esta segunda escena vamos a ver otra cosa. 
Vas a poder entender algo que no siempre es sencillo para ojos que no pueden ver lo esencial, mira:

Al comienzo de la escena Laura sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: Cantar. Lo hace muy bien, por cierto (…aunque sea en horas laborales). 

Interpreta varios tipos de temas que cautivan a los que la escuchan, pero no logra llegar a una personita que esta absorta en sus quehaceres y lecturas casi abstraída del mundo.

Tal vez podríamos decir que, por aquellos ribetes del amor, a los humanos nos encantan los desafíos y pretendemos la atención de aquellos que no nos la prestan tan fácil.

El amor, en ese sentido, implica atención. Después va a implicar otras cosas, pero al principio al menos, atención.

Entonces sucede algo. Laura ve algo que le hace entender todo. Estaba cometiendo un gravísimo error en su forma de comunicarse… y ni siquiera lo sospechaba.

Nosotros, los que hacemos marketing online muchas veces caemos en el mismo error que Laura.

Creemos que tenemos el mejor producto del mundo, el mejor servicio, los mejores precios, la mejor reputación, la mejor estrategia, los mejores recursos. Y creemos que con eso nos bastará para lograr llegar hasta quienes nos interesan, y así ofrecerles lo que tenemos para ellos.

Bueno, eso suele ser así cuando tenemos un buen embudo de ventas con una alta precalificación de prospectos, aunque la realidad suele ser bastante distinta.

Hay un momento en nuestro embudo de ventas donde necesitamos dar una estocada final. Necesitamos convertir a ventas. Necesitamos cerrar.

Al principio de cualquier embudo de ventas usamos las redes sociales como forma de posicionarnos, logramos capturar la atención por medio de contenidos de valor, videos, imágenes, textos. Pero que pasa cuando alguien ya dejo sus datos de contacto, nos sigue en nuestras redes, se suscribió a nuestro sitio, PERO NO COMPRA. ¿Qué hacemos allí?

Ahí es donde WhatsApp es nuestro aliado.

La gente que no te compra a pesar de ser tu seguidor o suscriptor, duda por una simple y sencilla razón: AÚN TIENEN MIEDO.

Tienen miedo a que el producto no los satisfaga, a que no se lo entreguen, desconfía por ser la primera compra que hace contigo, desconfía de la veracidad del mismo, desconfía de…y de… etc.
Lo que hace que una persona no tome acción siempre es el miedo.

WhatsApp es esa herramienta “sacamiedos” que tú como marketer, independientemente de si trabajas con productos o servicios, debes aprender a usar profesionalmente.

WhatsApp es una excelente forma de concretar decisiones como estrategia, recurso y herramienta de negocios en todos los tipos de mercados, ya sean negocios tradicionales con salida a la calle o fábricas sin chimenea, los online.

Si no sabes cerrar con WS, si no sabes que tus clientes esperan de ti una atención personalizada y que tal vez lo único que necesitan son respuestas sencillas que no te van a tomar más de diez minutos, entonces estás perdiendo la posibilidad de usar un excelente canal de conversión que todas las personas tenemos literalmente, en las manos.

Si te interesa saber cómo lo hago yo diariamente y como puedes sacarle partido a esta herramienta, te invito a que asistas a mi próximo curso online que transmitiré vía mi perfil de Facebook. Solo debes confirmar tu asistencia, es gratuito.

Mi objetivo es ayudarte a crecer en tu negocio actual, no importa si es una tienda local que tienes en tu ciudad o si es un negocio online, o si eres un profesional que presta servicios. Todos pueden acceder a este entrenamiento porque es una herramienta que vale la pena explotar al máximo, ¿No te parece?

…la otra opción es una tragedia “arjoniana” y te acordarás de este tema mientras intentas mejorar tu embudo:

Para confirmar tu asistencia, dale click:



Espero verte!


PD: La historia de Laura aún no termina, suscríbete al blog para recibir las próximas entregas donde seguiremos analizando lo que hace esta señorita tan particular.


lunes, 20 de febrero de 2017

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🚔💘¿En qué se parecen rogar por Amor y hacer Multinivel?

Estaba  a punto de empezar a redactar el post que escribo todos años sobre las mejores compañías de multinivel que se perfilan para estos meses y de pronto surgió en mi una necesidad un poco más urgente de tener que pensar sobre esta extraña relación que aparecen en muchos afiliados de redes de mercadeo que se parece desgraciadamente a la dependencia emocional que se expresa en los enamorados desahuciados que buscan caridad de amor.

Si pensamos en el amor, que por cierto es un tema bastante infinito debido a la polisemia de sentidos que todos podríamos darle, nos aparecen imágenes recurrentes que siempre parecen estar en un precipio cercado entre la locura y la sabiduría que solo en perspectiva podemos ver el acontecer de los sucesos que más tarde podemos llamar como cariñosos, inconmensurables, honestos, vergonzosos, pendencieros o utilitarios.

El amor es ante todo un descubrimiento que parece ir de la mano con la incertidumbre del que cree pero paro pisa arenas movedizas, y aunque es natural que así sea, muchos amantes erigen sus casas sobre esos pantanosos sitios pensando que es ahí donde yace su morada más sincera, cuando todos sabemos que lo ´único que puede vivir en los pantanos son las serpientes ariscas y los llantos de cocodrilos.

En el modelo de los multinivel aparecen cada tanto referencias muy similares que extrañamente se parecen a la situación caritativo-dependiente de los que mendigan un amor tan desproporcionado como inaudito hacia sus malos prospectos.

En la canción de Ed Sheeran “Give me love” -dejo este cover que me gustó-  hay un pasaje que dice:

“…Give me love like never before
'Cause lately I've been craving more
And it's been a while but I still feel the same
Maybe I should let you go…”

En español:
“…Dame amor como nunca antes
Porque últimamente he estado anhelando más
Y ha pasado un tiempo pero sigo sintiendo lo mismo
Quizas debería dejarte ir…”

Creo que ahí está un poco de lo que decía antes sobre aquello que el enamorado no advierte pues esta cegado en su sentimiento y esa espiral de la repetición es lo que tanto se le parece al afiliado de empresas de multinivel que persigue prospectos por doquier mendigando atención que esas personas que al no tener experiencia en negocios ni franco interés en un modelo como el de las redes de mercadeo, escapan despavoridos mientras son perseguidos por los malos reclutadores que tratan de hacer de su plan de compensación una carta de amor sin código… postal.

Hablar de amor es, muchas veces,  hablar de historias repetidas. Hablar de hacer multinivel a veces también lo es, pero puede no serlo si primero nos quitamos las vendas en cuanto a estrategias de prospección nos referimos. Esa es la parte en la que el mendigo se convierte en líder (de eso hablo aqui), un camino lento tanto como sinuoso pero de aspiraciones que contienen en sí la misma fe del inicio pero pisando en un terreno ya no tan pantanoso, como fue ese primer momento de la ceguera que provoca el encandilamiento del primer y descontrolado amor.

Pasar de un primer momento de encuentro amoroso a uno de entendimiento a veces toma años, estamos dispuestos y atentos a ello?. Yo creo que muchas veces lo nuevo como en el amor mismo nos toma por sorpresa y mientras el momentum acontece se suceden un ir y venir de incertidumbres que tomamos cual certezas pero que no son sino pasos en un necesario proceso que nos somete a sufrimientos y aprendizajes que no vamos a valorar en su justa medida tan rápido como pensamos.

Podríamos pensarlo también en los términos de Sam Smith con su canción “I’m not the only one”:


Esta canción me gusta porque no solo habla de un mal amor sino del sufrimiento por el apego a lo perdido, a un pseudo-amor podríamos decir,  la mitad de un todo más bien patológico. Algo que por cierto, es tristemente común entre personas que prefieren la mitad de lo conocido que el temor a responsabilizarse de sus propias decisiones y el entendimiento de su pasado. Sin embargo lo realmente  útil para los emprendedores de multinivel es la trágica similaridad que la propuesta de negocio imprime y el tiempo personal que no es exclusividad del prospectador sino del emprendedor que puede no estar dispuesto o simplemente no tenga como prioridad enfocarse con la suficiente dedicación que demanda un negocio como las redes de network marketing y la distribución de productos. Es por esto que este tipo de negocios no es para todos, sino para aquellos que puedan reconocer en lo que se están metiendo y hacerse cargo de lo que implica emprender. No hablamos de un amor pasajero, eso está claro, aunque todavía muchos tratan a sus propuestas como amores de verano.  

Este post es inconcluso por donde lo quieras ver, lo sé. No soy un especialista en el amor y aún no he podido encontrar una persona que genuinamente pueda decir que es, aunque si hay gente que ama para bien, honestamente y de  manera incondicional. 
Lo que podríamos aprender de ellos es que el devenir de las redes de mlm esta ciertamente ligado a una fe inquebrantable que no puede ser usada tan azarosamente como las flechas de Cupido sino en base a una estrategia que atraviese a los indicados y dispuestos, que como nosotros buscan un entendimiento profundo, que se alcanza con la experiencia del tiempo,  y un aprendizaje basado en la cooperación más que en el apego y la caridad emocional.


Amar y hacer redes se parecen en tantas otras cosas, pero definitivamente nadie debería mendigar amor sino construirlo. 



P.D.: Puedes recomendarme tu empresa para la lista de mejores empresas de mlm de 2017...

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💯👨‍🚀 10 cosas que aprendí en los últimos 10 años

🏆👌¿Qué objetivos tienes para 2020 y cómo lograrlos? https://t.co/nXdrVg5PlA #metas #objetivos #negocios #pareja #familia #202...

🤓Estos otros post ayudaron a muchos lectores a tomar mejores decisiones: